Cita

Post to Twitter Post to Facebook

citas-04

Post to Twitter Post to Facebook

Publicado en Autoridad, Cita, Emociones, Inteligencia Emocional, Pautas educativas | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

Actividades para trabajar la asertividad en el aula

Post to Twitter Post to Facebook

Objetivos:

  • Conocer los tres estilos de comunicación (Ratón-Delfín-Piraña) y qué consecuencias tiene a corto y largo plazo en nuestra relación con los demás.
  • Reflexionar sobre cuál nos identifica más en diferentes contextos.
  • Darse cuenta de que lo mejor es actuar como delfín (asertivo).
  • Saber que todos tenemos un poco de cada y que se puede aprender a ser cada vez mas delfín.
  • Saber qué es la comunicación no verbal y cómo la utilizamos en cada uno de los estilos.

Actividades:

  1. Tormenta de ideas: En la pizarra se van anotando lo que hacen, piensan y sienten las personas ratones, pirañas y delfines y se reflexiona sobre las consecuencias que esto tiene a corto y a largo plazo para ellos y para las personas que les rodean.
  2. Yo me veo más…: Se hace una ronda por todo el grupo donde cada uno/a dice con qué estilo se siente más identificado/a, en qué contexto y con qué personas.
  3. Trabajando la comunicación no verbal. La profesora explica que aparte de comunicarnos con lo que decimos lo hacemos con el tono de la voz, la postura, los gestos, la expresión facial, los movimientos… Luego, todos de pie, representan cada uno de los tres estilos sin hablar, utilizando únicamente la expresión corporal. Una vez captada la correcta representación de cada estilo van haciendo, de uno en uno, un desfile por la clase. Al terminar se trabaja la voz repitiendo la misma frase como ratón, piraña y delfín.
  4. Reflexión final. La profesora pregunta quién quiere ser un poco más delfín y les explica que a ser delfín se aprende y es lo que vamos a trabajar a lo largo del taller. Aprenderemos a: escuchar, ponernos en el lugar del otro, decir no, hacer y recibir críticas, afrontar la hostilidad del otro de manera no violenta, sentir menos vergüenza…

Post to Twitter Post to Facebook

Publicado en Actividades y dinámicas de grupo, Asertividad, Comunicación, Habilidades sociales, Inteligencia Emocional | Etiquetado , , , , | 2 comentarios

Cita

Post to Twitter Post to Facebook

citas-07

Post to Twitter Post to Facebook

Publicado en Cita, Comunicación, Inteligencia Emocional, Normas y límites, Pautas educativas | Etiquetado , , , | 1 comentario

Cita

Post to Twitter Post to Facebook

citas-05

Post to Twitter Post to Facebook

Publicado en Cita, Emociones, Inteligencia Emocional | Etiquetado , , | 1 comentario

Dinámica de grupo para enseñar los beneficios de cooperar

Post to Twitter Post to Facebook

Objetivos:  Conocer los beneficios de cooperar frente a competir.

Actividades:

1.  Juego: “Gana tantos puntos como puedas.

  • Se divide la clase en dos grupos y cada grupo nombra a un representante.
  • La profesora pone el título “Gana tantos puntos como puedas” en la pizarra y explica que ese será el objetivo del juego.
  • Se reparten a cada grupo dos folios: en uno pone X y en el otro Y.
  • Cuando la profesora cuente hasta tres, ni antes ni después, ambos equipos levantan uno de los dos folios. Previamente, habrán debatido y consensuado dentro del grupo (sin hablar con el otro grupo) si levantar la X o la Y atendiendo a los siguientes criterios:
    • si ambos grupos eligen la X ambos consiguen +5 puntos;
    • si ambos grupos eligen Y, ambos consiguen -5 puntos;
    • pero si un grupo elige la X y el otro elige la Y,
      • el que ha elegido X consigue -10 puntos
      • y el que ha elegido Y consigue +10 puntos.
  • Se repite lo mismo cuatro veces y se van apuntando los resultados en un cuadro de doble entrada en la pizarra a la vista de todos/as.
  • Antes de comenzar la quinta tirada la profesora les da la oportunidad de que se reúnan los representantes de cada equipo. El representante vuelve con su grupo y debaten nuevamente si elegir la X o la Y.
  • Se repite lo mismo pero sin que se vuelvan a reunir los representantes hasta llegar a diez tiradas.
  • Se suman lo resultados y se apuntan los totales de cada grupo.
  • Al lado de los totales se escribe el resultado obtenido en el supuesto de que los dos equipos hubieran elegido X en las diez ocasiones: 50 puntos.

2.  Reflexión final.

Tras comprobar, que por intentar quedar por encima del otro equipo (competir), los resultados en ambos equipos han sido inferiores a los 50 puntos que hubieran conseguido si hubieran cooperado y, por tanto, ninguno de los dos equipos ha alcanzado el objetivo del juego: gana tantos puntos como puedas.

Una vez analizado el juego se extrapola lo aprendido a situaciones de la vida diaria en los que se gana más si se coopera que si se compite.

Post to Twitter Post to Facebook

Publicado en Actividades y dinámicas de grupo, Adolescentes, Juego | Etiquetado , , | 3 comentarios

Cita

Post to Twitter Post to Facebook

citas-10

Post to Twitter Post to Facebook

Publicado en Adolescentes, Cita | Etiquetado , | 1 comentario

Cita

Post to Twitter Post to Facebook

citas-02

Post to Twitter Post to Facebook

Publicado en General | 1 comentario

Cómo motivar a nuestros hijos para el estudio

Post to Twitter Post to Facebook

La motivación de nuestros hijos por el trabajo escolar es clave en su rendimiento y felicidad en el colegio. Los profesores prefieren alumnos motivados que alumnos inteligentes y los padres podemos hacer mucho para que esto suceda.

Un niño está motivado para estudiar, cuando le interesa el tema y se siente competente para aprender. No menos importante es tener un proyecto personal que de sentido a los nuevos aprendizajes y contar con la ayuda de profesores y compañeros. Pero, ¿cómo podemos los padres favorecer que se den estas cinco condiciones?

Para que tenga más interés por los temas que se trabajan en clase:

  • Pregúntale por lo que ha aprendido en el colegio.
  • Habla con él de asuntos interesantes: noticias, descubrimientos, documentales, etc.
  • Explícale por qué te interesa alguna cuestión.
  • Haz que utilice, recuerde y relacione lo aprendido en clase con situaciones del día a día.
  • Planea actividades con motivo de la materia que esté estudiando. Por ejemplo: exposiciones, teatro, museos, compra de libros, excursiones, etc.
  • Cuando le veas poco atraído por una actividad o tema, hazle preguntas para que lo relacione con algo que sí le interese.

 Para que se sienta más competente para aprender:

  • Ayúdale en los trabajos que realiza en casa. Por ejemplo: diciéndole frases de apoyo, haciéndole preguntas para que piense, revisando y ampliando sus ideas, centrando su atención, corrigiendo errores, haciendo que siga un orden, etc.
  • Siempre que sea posible, haz que él busque la respuesta en lugar de dársela.
  • Transmítele tu confianza en sus posibilidades.
  • Valórale, en público y en privado, el esfuerzo, cuando mejora sus resultados pero también cuando se equivoca.
  • Si no te sale bien algo que estás haciendo, que tu hijo te oiga decir frases como: ¿en qué me he equivocado?, ¿de qué otra forma puedo intentar resolverlo?, etc.
  •  Anímale a perseverar si ves que quiere abandonar un reto.
  • Cuando le veas agobiado por la dificultad de una tarea, dile que divida el trabajo en partes y empiece por algo concreto y fácil.
  • Ante un trabajo pesado, proponle que cuando termine, se recompense con algo que le guste.

 Para que tenga un proyecto personal:

  • Ayúdale a organizar en casa un espacio y unos tiempos concretos para trabajar, jugar, ver la televisión, etc.
  • Anímale a personalizar los juegos o trabajos: cambiando el final de un cuento, ampliando la información del libro, haciendo un juicio crítico, realizando un mapa conceptual, etc.
  • Háblale sobre el futuro y ayúdale a que trace algún pequeño proyecto.
  • Favorece que haga colecciones o que tenga cualquier otra afición que le supongan trabajo, esfuerzo y perseverancia.
  • Lee en su presencia.
  •  Cuenta con él para tomar decisiones: ¿adónde ir?, ¿qué libro comprar?, etc.
  • Coméntale lo importante que es aprender para conocer y disfrutar de la vida.

 Para favorecer que cuente con la ayuda del profesor:

  • Habla bien de sus profesores.
  • Colabora, coopera y acepta con agrado las demandas que te puedan hacer.
  • Asiste a las  reuniones que convocan y pide entrevistas con ellos.
  • Enseña y controla que tu hijo salude, pida las cosas “por favor”, dé las “gracias”, sea amable, espere su turno, etc.
  • Si se queja de algún comportamiento de su profesor, anímale a resolver sus diferencias.
  • Procura que te vea solicitar una información, pedir una aclaración o reclamar un derecho, de forma decidida, clara y respetuosa.

 Para favorecer que cuente con la ayuda de los compañeros:

  • Promueve que trabaje con compañeros fuera de clase y que tenga relaciones de amistad con ellos.
  • Enseña a tu hijo a comprender lo que ve, piensa y siente la otra persona, para resolver una pelea, trabajar en equipo y ayudar a los demás.
  • Queda también tú con amigos para ayudar o que te ayuden a hacer algún trabajo.
  • Procura que tu hijo te vea resolver los conflictos y las situaciones tensas de forma constructiva.
Escaño, J.; Gil De La Serna, M. (2000). “¿Favorecemos que nuestros hijos estén motivados por el trabajo del colegio? Cuestionario para padres y madres”.  Aula  de innovacióneducativa  nº  95,  pp.6  –  8.

Post to Twitter Post to Facebook

Publicado en Motivación, Pautas educativas | Etiquetado , | 16 comentarios

Cita

Post to Twitter Post to Facebook

citas-08

Post to Twitter Post to Facebook

Publicado en Cita | Etiquetado | 1 comentario

Para fomentar la autoestima y la cohesión: dinámica de grupo “El abanico”

Post to Twitter Post to Facebook

El abanico es una de mis dinámicas de grupo preferidas. La he llevado a cabo con grupos muy diferentes (adolescentes con trastorno de conducta en centro socioeducativo, mujeres gitanas en un grupo de alfabetización, niños y niñas de 8 a 11 años, profesionales de ámbito de la educación…) y en todos ha funcionado genial. Es sorprendente el buen sabor de boca que deja una dinámica tan sencilla.

Os animo a que la pongáis en práctica con vuestra familia.

Objetivos:

  • Comprobar los efectos que tienen los halagos en nosotros mismos y en los demás.
  • Darse cuenta de que estamos centrados en los errores y en las críticas a nosotros mismos y a los demás.
  • Fomentar la cohesión y las emociones positivas en el grupo.

Actividades:

  1. Breve explicación.

La profesora pregunta si en el día a día nos fijamos más en los aspectos positivos o negativos de los demás y de nosotros mismos. Tras concluir con la necesidad de halagarnos más a menudo se dará paso a la siguiente actividad.

2.  El abanico

Se colocan las mesas en rectángulo de tal manera que todos/as nos veamos. Se reparte un folio a cada niño/a. Es preferible que el adulto también participe. Cada uno/a pone su nombre en la parte inferior del folio. Cuando el profesor/a cuenta hasta tres se pasa el folio al compañero/a de la derecha. Todos/as tendremos el folio de otro/a. Habrá que escribir tres aspectos positivos del dueño del folio, puede ser algo que nos guste de su aspecto físico, de su forma de ser, algo que se le dé bien hacer… Al terminar se dobla el folio tapando lo que acabamos de escribir como si fuera un abanico. El profesor/a vuelve a contar hasta tres y se vuelve a pasar el folio hacia la derecha. Se vuelve a hace lo mismo con el folio que nos llega de otro/a compañero/a y así sucesivamente hasta que nos llega nuestro folio. Lo desdoblamos y leemos lo que los demás han escrito de nosotros. Quien lo desee podrá  leerlo en alto delante del grupo.

3.  Reflexión final.

 Se pone en común como nos hemos sentido y se retoma lo explicado al comenzar la sesión.

 

Post to Twitter Post to Facebook

Publicado en Actividades y dinámicas de grupo, Autoestima, Comunicación, Emociones, Habilidades sociales, Inteligencia Emocional, Juego, Ocio y tiempo libre | Etiquetado , , , , , , , | 4 comentarios